Ideas Básicas en la Historia de la Humanidad.

Una idea, una concepción, una forma de trabajo, de dirección, y en general cualquier actividad humana es considerada básica cuando nunca antes había sido formulada por alguien y además es tan simple y poderosa que de ella se desgajaron múltiples ideas y aplicaciones a través de la historia, pero ninguna existió ni existiría sin haber sido promovido por esa idea básica que siempre está presente en todo el desarrollo posterior.

Buena parte de las veces no es posible asignar a una sola persona o incluso a un grupo de personas esa idea básica. Un ejemplo muy directo es el uso del fuego por la humanidad, o el uso de la rueda, por ejemplo.

Otro ejemplo es el concepto de vector de enfermedades, o sea, un organismo que no padece la enfermedad pero que sí la transmite, desarrollada por Carlos Juan Finlay aplicada a la fiebre amarilla y como vector el mosquito Aedes aegypti, actualmente denominada Teoría de la Transmisión Vectorial, y otro ejemplo es el concepto de vacuna donde un organismo creador de una enfermedad es debilitado e inoculado en el ser humano para que éste lo identifique y pueda desarrollar defensas efectivas y aniquilarlo, desarrollada por Luis Pasteur y aplicada por primera vez a un niño mordido por un perro rabioso.

También una idea básica puede estar asociada a un proceso productivo, como la producción en serie que puso en práctica Ford para fabricar automóviles, aunque él mismo reconoció que le “vino la idea” cuando observó como procesaban a las reses en un matadero.

Creo que estos ejemplos son lo suficientemente aclaratorios para que se comprenda lo que es una idea básica en la Historia de la Humanidad.

Este conversatorio versa sobre algunas ideas básicas y su repercusión en la sociedad, y especialmente en la necesidad de que la humanidad autogenere al menos una idea básica con fuerte trasfondo económico que sea totalmente viable y efectiva, y al mismo tiempo provoque una justicia social ponderada y “justa” sin afectar a los ya mas favorecidos por su historia personal, sus habilidades innatas, o lo que han conseguido a través de su esfuerzo. Lo que dijo un gran humano “Lo que se consigue con el sudor de la frente o con el sudor de las manos no corrompe”. En otras palabras, al ayudar a estudiar y prepararse para cumplir con “de cada cual según su capacidad” siempre mantener “a cada cual según su trabajo” ponderando el esfuerzo, pero también los resultados de ese esfuerzo, aunque solo sean espirituales, como el Arte lo es.

Se debe tener en cuenta que toda ganancia es espiritual, hasta el mas rico “se hincha de placer” al mostrar el gran barco que le pertenece. No es el barco en sí, es su espiritualidad confortada. Pero díganselo al muerto de hambre sin posibilidades económico sociales o díganselo al discapacitado mental o físico, y verán que esta “espiritualidad” pierde su sentido y se encierra en sí misma, buscando en otros campos el satisfacer su necesidad de complacencia personal. Este espacio lo llenan las religiones e incluso hasta el Yoga, que prometen “mejorar en el mas allá” porque “en el mas acá” todo les es negativo.

Y a resolver estas contradicciones se encamina el generar una nueva Idea Básica.

Comencemos por anotar que hay una idea básica muy concreta que ha sido y es implementada por la sociedad humana desde el principio de los tiempos, y es la forma de dirección jerárquica de arriba – abajo que tiene una estructura como un árbol invertido donde la raíz ostenta la máxima jerarquía y las ramas con sus nodos hacia abajo van perdiendo no solo jerarquía sino también permisos para operar, posibilidades de implementar, etc.

Esta estructura jerárquica en "árbol invertido" (raíz = poder máximo, ramas = pérdida progresiva de autonomía) es recurrente. Este modelo concentra el control en pocas manos, limita la comunicación horizontal y premia la lealtad vertical. Como señala James C. Scott en “Seeing Like a State”, tales jerarquías rígidas suelen fracasar ante la complejidad local.

Un ejemplo concreto en este caso es la organización de cualquier ejército donde existe un mando supremo que generalmente lo ostenta una sola persona, aunque en ocasiones sea un conjunto, digamos por unificar, de generales. De todos es conocido que “donde manda capitán no manda soldado”. Y tal refrán se aplica recursivamente de arriba hacia abajo en todo el árbol.

Otra dirección jerárquica es la implementada en el Egipto antiguo desde la figura del Faraón en lo mas alto, y mas abajo los sacerdotes, los jefes militares, etc. hasta llegar a los pobladores de “más abajo” siendo quizás el último escalón los esclavos.

Resulta que esta organización arbórea se ha implementado repetitivamente en toda la Historia de la Humanidad, bien a través de Reyes, Zares, Supremos Líderes religiosos cualquiera sea la organización religiosa, y otras formas de poder. En otras palabras, es una idea básica muy efectiva en favorecer, controlar, adoctrinar, etc. a muchos en favor de pocos.

No pretendo aquí adentrarme en las teorías económicas que existen para explicar el desarrollo de la Humanidad, sino mas bien estaré enfocado en esta idea básica y lo que inexorablemente provoca en todas las sociedades en lo tocante a las fuerzas productivas.

Un ejemplo que une al esclavismo con el feudalismo e incluso con el capitalismo (en este último vinculado al poder económico) es que en todos ellos se establece un orden jerárquico para gobernar y producir que, si “los de arriba” no son personas o grupos altamente calificados social y económicamente, indefectiblemente las fuerzas productivas se estancan. Lo que no se estanca y sí se desarrolla son las otras partes de la sociedad, léase las artes en general, las construcciones, en este caso favoreciendo mas a “los de arriba”, y otras ramas del saber y del quehacer humano.

Tampoco pretendo aquí eludir el hecho de que existen clases sociales vinculadas directamente a la economía que ostentan. Mas bien lo reafirmo en el capitalismo como lo desarrollaré más adelante.

Ahora veamos el porqué del estancamiento de las fuerzas productivas en los estados provocado por el orden jerárquico arbóreo. Primero, es difícil y a veces hasta imposible que ramas con diferentes ancestros se comuniquen e interactúen entre sí, bien provocado por el propio diseño que establecen “los de arriba”. Como ejemplo pongo a las ciudades estado que existieron en la Edad Media Europea. Segundo, la mayor parte de las veces el sistema “premia” a los de “abajo” si y solo sí ensalzan y/o favorecen de alguna manera “a los de arriba”. Esto hace que “la oposición al orden jerárquico” sea marginal y en general tenga poca influencia en el devenir socio económico y político. Como ejemplo pongo a la Santa Inquisición Católica, donde le hicieron retractarse a Galileo Galilei, o lo que le ha ocurrido al demócrata Bernie Sanders en los Estados Unidos que no lo han ni dejado “asomarse” a los mas altos escaños de poder.

También puede que ocurra que en algún nivel de jerarquía “el de arriba” no sea ni parecido a eficiente y sin embargo por el trabajo “de los de abajo” toda esa rama del árbol funcione correctamente. Ejemplo pongo a Bélgica que funcionó perfectamente por 541 días sin gobierno electo. Todo el pueblo seguía la tradición creada de cumplir cada uno con su deber, fuese laboral, artístico, o cualquier otro.

En otras palabras, en el árbol jerárquico en ocasiones es fundamental el papel del líder de cualquier rama, pero también puede llegar a ser fundamental el papel “de las masas” que están por debajo de algún líder.

¿Quiere todo lo anterior decir que se debe, se puede, o se tiene que dejar de utilizar un árbol jerárquico para manejar a toda o a parte de la sociedad en alguna de sus formas de funcionamiento, aunque sea espiritual? Todo lo contrario, esto no es posible ni tan siquiera deseable, por lo que debemos aprender continuamente a vivir con sus bondades y consecuencias.

Ahora veamos cuándo y cómo por primera vez en la Historia, o al menos la primera vez que de forma efectiva se generó y aplicó una nueva idea básica que implicó un orden paralelo y multiorgánico que ha fungido como alternativa al orden jerárquico único de funcionamiento de la sociedad.

Y esta nueva idea básica es precisamente la creación en los EEUU del sistema “democrático” de tres poderes que funcionen separadamente, unido a un sistema electoral que pretende que el poder sea ejecutado en favor “del Pueblo, por el Pueblo, y para el Pueblo”, y además el permitir un cuarto poder como esclarecedor del funcionamiento de los otros tres, que es la prensa.

Esos tres poderes, respaldados por la Constitución de EEUU (y sus Enmiendas) son el poder legislativo, el poder ejecutivo, y el poder judicial. Este “nuevo” esquema de dirección social pese a mantenerse cierto orden jerárquico dentro de cada uno de ellos, es lo que ha propiciado, entre otras cosas, el desarrollo acelerado del capitalismo en los EEUU y sus tantos logros productivos y científico técnicos. Prácticamente no hay compartimentos estancos entre los poderes ni entre los poderes “y el pueblo”. Pero claro, como toda obra de los hombres ha dependido de éstos que los “ideales” se cumplan en la práctica. Pese a mantener jerarquías internas, este diseño buscó evitar compartimentos estancos entre poderes y ciudadanía (aunque en la práctica enfrenta obstáculos como el *lobbying* o la desigualdad de acceso, como analiza Piketty). Esto impulsó el capitalismo y logros técnicos, pero no eliminó el núcleo real del poder.

¿Quiere esto decir que el orden jerárquico “puro” desapareció de la sociedad? Antes al revés, desde la misma Constitución el poder mas importante y efectivo, el poder económico, sigue siendo incluso cada vez mas real y comprobable. Léanse las personas y familias más ricas en cada país las que ni han sido elegidas por alguien, como los Faraones egipcios, ni tampoco han sido controladas, ya que casi siempre han operado a su placer y antojo. Y por supuesto este “poder” es la propiedad privada.

Entonces tengamos en cuenta que dentro del esquema de “los tres poderes” crearon otro sin decirlo, que fue el sistema político bipartidista que ha garantizado desde entonces que los que asuman cargos en cualesquiera de los tres poderes siempre respondan al verdadero poder, que es el dinero y por supuesto de conjunto con la propiedad privada. Aquellos que tengan mas dinero y propiedades son los amos del estado y de “sus tres poderes”.

¿Quiere esta nueva organización de la sociedad que desaparecieron los efectos nefastos para la Humanidad como las conquistas, las guerras, las matanzas, y demás calamidades? Al contrario, se han recrudecido porque el verdadero poder no radica en los cuatro poderes “independientes” sino en el poder económico que implica un alto poder militar bien acoplado a éste.

El "Poder Cero" (económico) —altamente jerárquico por naturaleza— es ejercido por actores no electos (grandes fortunas, corporaciones) que operan con autonomía casi absoluta. Su dinámica, como muestra Thomas Piketty en *El capital en el siglo XXI*, sigue la ley *r > g*: la renta del capital supera el crecimiento económico, perpetuando desigualdades. Es el sustrato que alimenta guerras y conquistas modernas.

Y este “verdadero y más fuerte” poder no se crea ni se destruye, en todo caso cambian sus actores bien por herencia, bien por gran uso de las bondades económicas que le brinda a los que incluso parten “casi de cero” como Steve Jobs o Bill Gates. Y que quede claro que en cada camino de éxito han quedado atrás cientos, sino miles y millones de “actores” que fracasan. Y digo actores porque pueden ser tanto personas individuales como empresas como tal.

¿Y por qué el mal llamado “socialismo real” sucumbió, pese a lo que socialmente algunos alcanzaron o pregonaban ser “científicamente” el necesario devenir de la sociedad humana? Pues sencillamente porque su implementación “real” no fue mas que un orden altamente jerárquico (léase URSS / Stalin y variantes) que implicó una economía feudal que frenó el desarrollo de las fuerzas productivas, pese a que “científicamente” se jactaban de lo contrario. Demostraciones de esto sobran. Es cierto que el acoso desde todos los puntos de vista que el capitalismo desarrolló sobre estos países influyó en gran medida en su caída, incluyendo hasta traiciones y penetraciones de inteligencia provocadas por organismos como la CIA o grupos de gobierno como el que acompañó al presidente Ronald Reagan. Pero también es cierto que el mal funcionamiento interno provocado por el árbol jerárquico político también jugó su papel. En Cuba el pueblo lo denomina “el bloqueo interno” en contraposición a las medidas de todo tipo que “el bloqueo externo” provoca y asfixia al propio pueblo.

Entonces ¿qué hacer para mantener los logros del sistema “EEUU” pero disminuir sus desigualdades en cualquier ámbito que uno verifique? Y además quitarle lo que de conquistador y guerrero tiene.

En primer lugar, desarticular el sistema de partidos políticos y lograr que cada ciudadano vote directamente por aquellos que lo van a gobernar a cualquier nivel. Léase, fin de los colegios electorales, asambleas de elegidos por el pueblo pero que a su vez eligen a otros sin participación ciudadana directa, etc.

¿Utópico? Puede que sí. Pero se debe tratar de crear sociedades funcionales que, aunque compitan entre sí lo hagan en paz y armonía sin guerras ni conquistas.

¿Cómo? Pues creando una nueva teoría socio económica que respalde estas aspiraciones además de explicar objetivamente lo creado por los órdenes jerárquicos para bien o para mal.

Pero todo esto será tratado en otros artículos… Muchas gracias por vuestra atención,

Octavio Báez Hidalgo. Junio 2025.

 

No hay ideas en “Ideas Básicas”

Deje su comentario

En respuesta a Some User